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Contexto: Enseñanza Primaria y Enseñanza Media

La gestación del Colegio Reconocido del Ayuntamiento de Fuengirola ha de entenderse necesariamente en un contexto educativo en el que el alumnado de Enseñanza Primaria había aumentado considerablemente, sin que existiera una continuidad adecuada en el municipio a través de la Enseñanza Media.

La Enseñanza Primaria.

El 30 de mayo de 1941, día en que se emancipa oficialmente Fuengirola del término de Mijas, existían en esta población dos escuelas incompletas. Hasta 1859 -debido a la falta de medios- no se tienen las primeras escuelas completas. En 1867 se consigue la primera (para niños) en la barriada de Los Boliches, solicitándose la de niñas al año siguiente. En este mismo año de 1868 se inaugura el actual edificio del Ayuntamiento de Fuengirola, donde se trasladaron las dos escuelas: una para niños y otra para niñas.

En 1910, una Real Orden concede a Fuengirola 6 escuelas elementales (3 de niñas y 3 de niños). Hasta entonces sólo existían las dos de Los Boliches y las dos de Fuengirola.

En 1924 se empieza a hablar de la construcción de un Grupo Escolar. En 1936 se cuantifica ese Grupo Escolar en 12 unidades (6 para niñas y 6 para niños). La Guerra Civil paraliza el proyecto. No obstante, desde 1913 se sigue ampliando el número de escuelas.

En 1956, cuando accede a la alcaldía de Fuengirola D. Clemente Díaz Ruiz, el municipio contaba con 14 escuelas. Dos años más tarde, por fin, el anhelado Grupo Escolar se hace realidad, gracias al impulso del nuevo alcalde. Sin embargo, a los tres años las 12 aulas iniciales se habían convertido en 22, al tiempo que se habían construido -también dentro del recinto escolar- 8 viviendas para maestros.

En la década siguiente, la población municipal crecía a un ritmo desbordante, con lo que la escolar iba en consonancia. Esto hizo que en 1967 se construyese el segundo Grupo Escolar, denominado “General Varela” (actualmente “Picasso”). Dos años más tarde se inauguraba el primer Grupo Escolar en la barriada de Los Boliches, que se denominó “Santa Gema” (luego “Santa Fe” y, actualmente, Los Boliches).

La década de los setenta impuso un ritmo frenético en el aumento de la población tanto municipal cuanto escolar. Se construyó un Anexo en el Grupo Escolar “Santa Gema” y otro Grupo Escolar, denominado “Acapulco”, en Los Boliches. En Fuengirola, la ciudad creció hacia el norte: Se construyó en la barriada de “El Boquetillo” el Grupo Escolar “Mallorca” (actual “Andalucía”), con dos Anexos sucesivos; y en la zona de “El Tejar” se levantó otro Grupo Escolar que lleva el nombre de ese lugar.

La Enseñanza Media. 

La vorágine iniciada en los sesenta propició esa ingente demanda de la Enseñanza Primaria que acabamos de reseñar. Sin embargo, la cobertura de tan desbordante necesidad no encontraba continuidad en la Enseñanza Media.

En los umbrales de esta década se hicieron los primeros esfuerzos por dar respuesta a esta notoria carencia. Dos escuelas -la de D. Justo y la de D. Francisco- se atrevieron con el reto del Bachiller elemental. La primera estaba concebida como academia, mientras que la segunda se fue desarrollando como un colegio de cierta envergadura. Hasta este momento, los pocos niños pudientes del municipio que continuaban estudios tenían que irse a Ronda, Málaga, Granada o Sevilla.

D. Francisco Alcázar Navarro preparó los cuatro primeros alumnos de Enseñanza Media en Fuengirola en el curso escolar 58/59; éstos se examinaron en Málaga y aprobaron todas las asignaturas. El curso siguiente fueron dieciocho los alumnos preparados, examinados y aprobados. Estos veintidós alumnos fueron los pioneros de la Enseñanza Media cursada en Fuengirola y constituyen el antecedente de la década de los sesenta en este nivel educativo.

A lo largo de la década de los sesenta, los alumnos recibían las clases en las escuelas de D. Justo y de D. Francisco durante todo el curso, acudiendo, como alumnos libres, a un Instituto de Bachillerato para la realización de los exámenes pertinentes. Por ejemplo, D. Francisco llevaba sus alumnos, primeramente a Málaga, y luego a Antequera, donde se examinaban de las 10 asignaturas en dos días.

Al tratarse de centros privados, los alumnos tenían que abonar una cuota mensual, como es lógico, y debían archivar en la memoria los estudios de todo un año para mostrar la suficiencia en menos de 48 horas.

Ante el panorama que ofrecía este nivel educativo en Fuengirola, a finales de la década de los sesenta, D. Clemente Díaz, alcalde de la ciudad, hizo gestiones para la creación del Instituto de Enseñanza Media, de forma oficial, pero este proyecto no podía salir adelante hasta que se contase con 250 alumnos.

En el Ministerio de Educación Nacional le dijeron que él podía crear un Colegio Reconocido del Ayuntamiento de Fuengirola, corriendo la entidad local con todos los gastos de nómina de profesores y mantenimiento general del centro, con el compromiso de que, cuando pudiese justificar esa cifra de 250 alumnos, la Administración construiría y pondría en funcionamiento el Instituto.

D. Clemente Díaz creyó que el esfuerzo merecía la pena y, siguiendo las directrices del Ministerio, puso el proyecto en marcha. Para ello, se celebró una reunión en el cine Sohail, con el objetivo de explicar a los padres de los estudiantes lo que querían hacer, recibiendo el alcalde, el cura (D. Rafael Sánchez Flores) y los profesores el apoyo unánime de los allí congregados.

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